
Publicada en CIPER Chile · Columnas de Opinión.
La crisis del concurso de Centros de Investigación de Interés Nacional 2025 de ANID no es un error técnico: es el colapso del modelo de concursabilidad que ha confundido excelencia con capacidad de lobby y capital de gestión, dejando al Estado sin sus principales sensores estratégicos (clima, conflicto social, biodiversidad). En un contexto de avance ultraderechista, esta «lobotomía institucional» allana el camino para la privatización total del pensamiento crítico.
- De 11 centros adjudicados, ninguno pertenece a una universidad estatal; 63% de los fondos se concentra en la PUC.
- Se pierden centros estratégicos: CR2 (clima), COES (conflicto social), CAPES (biodiversidad).
- Chile tiene productividad científica de país OCDE sobre una estructura laboral de precariedad extrema (0,39% del PIB en I+D).
- Propuestas: financiamiento basal permanente para centros de misión crítica, Estatuto Laboral del Investigador, fortalecimiento de universidades estatales y una Defensoría de la Investigación.
La pérdida de centros como el CR2 o el COES representa una forma de «lobotomía institucional» autoinfligida, donde el sector público renuncia voluntariamente a los instrumentos que le permiten diagnosticar y mitigar las fracturas climáticas y sociales que amenazan la convivencia democrática.