
Publicada en El País · Sección Chile.
El «Plan de Reconstrucción Nacional» del Gobierno representa un retorno ciego al dogma del crecimiento como fin absoluto y eleva el «chorreo» a categoría dogmática, esperando que la desregulación y la rebaja de impuestos desaten inversión, cuando en realidad solo traspasa el costo social a los ciudadanos y favorece subsidios encubiertos.
- Las reformas de extrema derecha ignoran que en los países avanzados el Estado es un motor fundamental para la inversión, la innovación y la cohesión social.
- La agenda del ministro Quiroz despoja al trabajo de su valor como derecho soberano, tratándolo como una «dádiva empresarial».
- El gobierno pregona la prescindencia del Estado, pero ejecuta una política industrial desde la billetera fiscal privilegiando a la construcción con exenciones temporales de IVA.
Este «acto de fe» tiene un costo social inmediato. Mientras el Gobierno facilita el camino a los grandes capitales, ha decidido no amortiguar el alza de los combustibles por la coyuntura internacional, traspasando el costo directamente al bolsillo ciudadano.