¿Qué es el trabajo decente?
Los términos "empleo" y "trabajo" se usan como sinónimos. Sin embargo, este alude a una categoría de actividad humana más amplia que aquel.
El Tesauro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) define al trabajo como el conjunto de actividades humanas, remuneradas o no, que producen bienes o servicios en una economía, o que satisfacen las necesidades de una comunidad o proveen los medios de sustento necesarios para los individuos. El empleo es definido como "trabajo efectuado a cambio de pago (salario, sueldo, comisiones, propinas, pagos a destajo o pagos en especie)" sin importar la relación de dependencia (si es empleo dependiente-asalariado, o independiente-autoempleo).
Trabajo decente es un concepto que busca expresar lo que debería ser, en el mundo globalizado, un buen trabajo o un empleo digno. No es decente el trabajo que se realiza sin respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, ni el que no permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, sin discriminación de género o de cualquier otro tipo, ni el que se lleva a cabo sin protección social, ni aquel que excluye el diálogo social y el tripartismo.
En 1999, Juan Somavia —primer director general de la OIT proveniente del hemisferio sur— presentó su memoria "Trabajo decente", caracterizada por cuatro objetivos estratégicos: los derechos en el trabajo, las oportunidades de empleo, la protección social y el diálogo social. Cada uno cumple, además, una función en el logro de metas más amplias como la inclusión social, la erradicación de la pobreza, el fortalecimiento de la democracia y la realización personal.
Siete años después, los ministros que forman parte del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas declararon: "Estamos convencidos de la urgente necesidad de crear un entorno a escala nacional e internacional que propicie el logro del empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos como base del desarrollo sostenible. Es fundamental que hombres y mujeres tengan oportunidad de conseguir un empleo productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana para lograr la erradicación del hambre y la pobreza, el mejoramiento del bienestar económico y social de todos, el crecimiento económico sostenido y el desarrollo sostenible de todas las naciones, así como una globalización plenamente incluyente y equitativa".
El trabajo ha sido, es y será componente sustantivo del contrato social que sustenta la gobernanza de las sociedades. Si se acepta la posibilidad de gestionar el gran cambio en que vivimos, entonces se debe civilizar la globalización a partir de la humanización del mundo del trabajo: dar un rostro humano al desarrollo mundial mediante la reafirmación de los valores universales que sintetizan aspiraciones comunes a toda la humanidad.
Promover el trabajo decente contribuirá a estabilizar un modelo de desarrollo —en democracia— que ponga al centro a la persona humana y resulte promotor de la inclusión.
Fuente: https://www.ilo.org/es/resource/news/que-es-el-trabajo-decente